
Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) da la voz de alarma sobre la situación de deterioro ecológico provocado por la sobrepoblación de carpa en los embalses de Poniente y Levante en el Parque Natural de El Hondo. El grupo ecologista se ha dirigido, mediante un escrito, a la Consellería de Medio Ambiente alertando de que la extraordinaria abundancia de esta especie invasora ha producido graves alteraciones en estos humedales, provocando una degradación de las condiciones ambientales de numerosas especies tanto botánicas como faunísticas, afectando gravemente a la rica biodiversidad de este espacio natural.

Los ecologistas recuerdan que la carpa es una especie incluida en el Catálogo español de especies exóticas invasoras, además está considerada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como una de las 100 especies invasoras más dañinas del mundo. Un pez que cuando alcanza grandes concentraciones, excediendo la capacidad de carga del ecosistema en el que vive, provoca profundos cambios en los medios acuáticos donde está presente, sometiéndolos a un estado de intensa degradación, traducido en un aumento de la turbidez del agua y la desaparición de la vegetación acuática, reduciendo la abundancia de los invertebrados acuáticos que la utilizan como refugio.
Según AHSA la actual degradación que sufren los embalses de Levante y Poniente evidencia el fracaso de centrar todas las medidas para el control de la especie en las capturas pesqueras excluyendo el vaciado “terapéutico” de los humedales afectados, un método de control utilizado de forma periódica en los humedales propiedad de la administración autonómica que sufren este grave impacto, pero que no se ha aplicado desde hace años en los embalses de Poniente y de Levante, centrando en este tiempo todas las medidas de control de la carpa en la captura a través de la pesca. Los ecologistas califican de absurdo destinar recursos públicos a una estrategia pesquera completamente inútil mientras que la desecación temporal, un método muy efectivo, sin ningún coste económico y utilizado en otros humedales de este mismo espacio protegido, es desechado.

Los ecologistas denuncian que esta errónea estrategia de control de la carpa está afectando de forma muy negativa a las poblaciones de diferentes aves acuáticas, en especial al fumarel cariblanco, una especie ligada a humedales de aguas continentales con abundante vegetación acuática que ha pasado de ser una de las especies ornitológicas más abundantes en este espacio natural a perder el 80% de su población reproductora durante la última década, llegando a ser declarada En Peligro de Extinción por la Generalitat en 2022.
En su escrito AHSA solicita que se actúe ya sobre el embalse de Poniente que concentra aguas más salobres que el de Levante, lo que limita su uso a funciones ambientales, pidiendo que no se derive agua al mismo y que a partir de primeros de agosto se vacíe este embalse utilizando un aliviadero que conecta con el azarbe del Convenio, construido en 2012 para este fin.

