
Hace unos días una nueva especie ornitológica se vino a sumar a la lista de aves muertas por colisión en un tendido eléctrico situado dentro de los límites del recién declarado Parque Natural de Sierra de Escalona.

En esta ocasión se trata de una focha común, especie que nidifica en la balsa adyacente a este tendido, días antes fue hallado un morito, especie a la que pertenecen la mayor parte de las aves muertas en este punto negro para la fauna alada y que ya suman 11 ejemplares desde que fue encontrado el primero en 2018 por un vecino de la zona. Aunque no es hasta agosto de 2025 cuando relaciona la presencia de aves muertas con el tendido eléctrico y da parte a la oficina del entonces Paisaje Protegido, a la vez que a AHSA, quienes presentamos un escrito denunciando la situación y reclamando la instalación de balizas anticolisión en el tramo afectado.
Ese escrito fue contestado el pasado mes de enero, en el cual se daba cuenta de la confirmación, mediante una necropsia, de que la colisión era la causa de la muerte de las aves y que en el mes de noviembre se habían comunicado los hechos al titular de la línea para que en el plazo de tres meses se instalaran salvapájaros en el tramo indicado.

Lamentablemente pasan los meses y el titular de la línea sigue sin instalar las balizas mientras siguen cayendo aves muertas tras chocar con los cables, habiendo encontrado este año además de la focha común mencionada anteriormente, 3 moritos, una cigüeñuela y una grajilla.
Sobre el número de aves muertas es más que posible que se trate solamente de una fracción de las aves que mueren en este tendido eléctrico, ya que en Sierra de Escalona hay una importante población de especies carroñeras como los zorros que con toda probabilidad se llevarán los cadáveres antes de que sean detectados, habiéndose dado el caso de algún morito que desapareció antes de que fuera recogido por los agentes medioambientales para la realización de la necropsia.

