
La mayor parte de los ecosistemas naturales mediterráneos han sido profundamente modificados por la acción humana, entre ellos los acuáticos son acaso unos de los más transformados. Aquellos que han sobrevivido a milenios de ocupación del territorio lo han hecho para ser aprovechados para albergar actividades que generaban algún tipo de rentabilidad económica, lo que ha salvaguardado importantes espacios naturales. Es el caso de El Hondo donde se construyeron dos embalses para dotar de agua de riego a amplias zonas del sur de Alicante y se crearon charcas en espacios del entorno para su aprovechamiento cinegético y pesquero.
La Charca sur de Levante en El Hondo, mas conocida por La Reserva, forma parte del rosario de humedales situados en el perímetro de los embalses de Riegos de Levante. Es propiedad de la Generalitat Valenciana desde los años 90 del pasado siglo XX, fecha en que fue adquirido a esta comunidad de regantes. De esa época datan los 4 observatorios que existen en el humedal que fueron construidos para el seguimiento de la avifauna, el acceso al mismo era exclusivo para el personal de la Consellería y a los que se accedía a través de un tablón sobre el canal perimetral que posteriormente era retirado para evitar el acceso de personas no relacionadas con la gestión del Parque.

En 2007 llega una nueva directora al Parque Natural El Hondo, Conchita Torres, que decide abrir los observatorios al uso público. En esas fechas se adecúan los observatorios que estaban un tanto deteriorados con el paso de los años y se habilita un acceso con un pequeño puente para que puedan acceder los visitantes.
La Reserva se ha nutrido tradicionalmente del caudal que circula a través del canal perimetral que rodea este espacio protegido, el cual recoge los drenajes del entorno agrario, tanto las aguas provenientes de los sobrantes de riego como las de lluvia. La mitad más occidental, la mas cercana a la puerta sur de El Hondo, es la zona más profunda y donde predomina el carrizo, por contra, la mitad mas oriental, la de las charcas de los observatorios del Puente del Niño y Limícolas son mas altas y someras y la vegetación que predomina es el saladar.
A lo largo de los primeros años de la década de los 2000, la sustitución del riego a manta por riego por goteo en sectores del entorno agrario de la zona norte de El Hondo, provocó una clara disminución del caudal que circulaba por el canal, lo que provocaba que las zonas más elevadas del humedal, situadas en su zona este, carecieran de agua en buena parte del año.

En 2015 se tomó la decisión de derivar a la Reserva agua procedente del embalse de Poniente para asegurar unos niveles de inundación continuados y una mejor calidad de ésta. Durante varios años se han mantenido unos altos niveles de inundación con aguas menos salobres de lo habitual y durante largos periodos, lo que ha provocado un cambio importante de la vegetación por la colonización de carrizo en amplias zonas de las lagunas de la zona este, en detrimento del saladar original, principalmente en el entorno del observatorio del Puente del Niño.
En el último año varias acciones de control de carrizo a través de desbroce y un aumento del tiempo con las charcas más orientales desecadas, ha debilitado el carrizo en algunas de estas zonas preservando la vegetación de saladar, así como la superficie de lamina de agua para favorecer la presencia de anátidas como la cerceta pardilla.
Un claro ejemplo de la gran importancia de un correcto manejo y gestión de los ecosistemas, una labor esencial para la conservación de la biodiversidad de nuestros humedales.


