Mercadillo ilegal del Campico y Ayuntamiento de Guardamar, ejemplo de colaboración publico privada

Mercadillo del Campico, al fondo la laguna de La Mata
Mercadillo del Campico, al fondo la laguna de La Mata (S. Arroyo)

Cada domingo, desde principios de los años 90, se instala un mercadillo  en la pedanía del Campo de Guardamar, situado a poco menos de 400 metros del límite del espacio protegido de  la laguna de La Mata, humedal de gran valor ambiental que además de formar parte de un parque natural está incluido en la RED Natura 2000  como ZEPA y LIC, en el catálogo de zonas húmedas o en la lista Ramsar de humedales de importancia internacional.  

Con el paso de las décadas, el mercadillo se ha convertido en una especie de cutre centro comercial al aire libre que hace furor entre los residentes europeos que acuden por miles a los 600 puestos, entre ellos 40 bares, estimándose en más de 4.000 el número de vehículos que aparcan en sus inmediaciones cada domingo.

Barracones del mercadillo del Campico
Barracones del mercadillo del Campico (S. Arroyo)

Instalado, casi la mitad de sus más de 7’5  hectáreas de extensión,  sobre terrenos incluidos en el área de amortiguación de impactos del Parque Natural de las lagunas de La Mata  y Torrevieja, un área   regulada por el Plan de Ordenación de Recursos Naturales del Sistema (PORN) de Zonas Húmedas del Sur de Alicante, legislación que vulnera como otras como el  PATRICOVA ( prevención de riesgo por inundaciones) o el PATSECOVA ( regulación de venta minorista) provocando un destacado impacto negativo en una sector ya muy alterado por la especulación urbanística en la cercana zona de El Raso, una antigua finca agrícola convertida en un imparable monstruo de hormigón que vomita torres de apartamentos hacia la laguna de La Mata. 

Urbanización de El Raso, Guardamar en la laguna de La Mata
Urbanización de El Raso, Guardamar en la laguna de La Mata (S. Arroyo)

Una actividad comercial que se desarrolla sin ningún tipo de autorización administrativa completamente al margen  de la legalidad y que de forma sorprendente ha estado sorteando todos los intentos por clausurarlo con la inestimable colaboración del Ayuntamiento de Guardamar que ha llegado a declararlo como de interés público.

Un ayuntamiento con rasgos de gestoría inmobiliaria que  ha promovido hasta tres intentos de modificación del plan general de ordenación urbana (PGOU) para la legalización del mercadillo. Con una modificación puntual  en 2012,  un plan especial  presentado en 2014 y  archivado por la Generalitat en 2017 y un segundo plan especial presentado en 2021  con un informe ambiental desfavorable que curiosamente se firma y certifica por la Comisión de Evaluación Ambiental en mayo de 2023, pero no se publica en el DOGV hasta febrero de 2025.

La publicación de la resolución enlaza sin interrupción con la presentación de una Declaración de Interés Comunitario por parte de los propietarios,  siendo la cuarta que se presenta desde 1993, que pese a ello es aceptada a trámite y sometida a información pública y a la que Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) presenta alegaciones en contra de su aprobación por su  negativo impacto ambiental, paisajístico y territorial del entorno de Parque Natural de las lagunas de La Mata  y Torrevieja.

Residuos tras un día de mercadillo
Residuos tras un día de mercadillo (S. Arroyo)

En abril de 2015 cuando el Ayuntamiento iba a ejecutar el cierre del mercadillo en aplicación de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia que ordenó su clausura por carecer de licencia, lo salva in extremis una medida cautelar del juzgado de Lo Contencioso que suspendió su ejecución hasta que no se resolvieran las alegaciones presentadas por los propietarios.  Medidas cautelares que según el Ayuntamiento siguen en vigor hasta que no se resuelvan las alegaciones a la resolución que tumba el plan especial, pese  a que ese plan ni se había tramitado cuando se dictaron esas medidas.

En esas mismas fechas, abril de 2015, la administradora y los gerentes del mercadillo del Campico fueron imputados  por un juzgado de Torrevieja, tras una investigación del SEPRONA, por sendos delitos contra la ordenación del territorio y contra el medio ambiente por los vertidos de aguas residuales en fosas sépticas que podrían afectar a la laguna de La Mata denuncia que no acabó prosperando pero que años después, en 2022, tras años de vertidos de aguas fecales han sido motivo de una sanción administrativa leve por parte de la Confederación Hidrográfica del Segura, situación que parece que a la Consellería de Medio Ambiente ni le va ni le viene. Precisamente en el riesgo de contaminación de  los acuíferos se centra una de las alegaciones de AHSA que alerta de que se trata de terrenos de una alta permeabilidad donde los fluidos contaminantes provenientes del mercadillo afectan al acuífero subyacente, conectado hidrogeológicamente con la laguna de La Mata.

Aguilucho cenizo en la laguna de La Mata (S. Arroyo)
Aguilucho cenizo en la laguna de La Mata (S. Arroyo)

Otra de las alegaciones de AHSA contra el plan especial se basó en el impacto provocado sobre las parejas de aguilucho cenizo, una especie catalogada como Vulnerable por la Generalitat Valenciana, que nidifican en esta zona de la laguna de La Mata y tienen el área de campeo en el espacio agrícola donde esta ubicado el mercadillo.

En resumen, una más en la lista de agresiones medioambientales que protagoniza el Ayuntamiento de Guardamar, dando cobertura  durante años a una actividad comercial ejercida fuera de la legalidad que causa un importante impacto en un espacio protegido de gran valor ambiental ya sometido a una intensa presión urbanística.

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