
Cerca de 40 personas acudieron, el pasado sábado 7 de febrero, a la celebración de una marcha lúdico reivindicativa para celebrar el día internacional de las zonas húmedas en el Parque Natural de las Salinas de Santa Pola. La actividad organizada por ocho organizaciones ecologistas del sur del País Valenciano: Amigos de los Humedales del Sur de Alicante, Talaiola – Ecologistes en Acció de Santa Pola, Margalló – Ecologistes en Acció d’Elx, Grupo Ecologista Maigmó – Ecologistes en Acció de Sant Vicent del Raspeig y El Campanà – Ecologistes en Acció de Crevillent, La Carrasca – Ecologistes en Acció d’Alcoi, Colla Ecologista d’Alacant – Ecologistes en Acció y Amig@s de Sierra Escalona ha partido desde Playa Lisa para llegar a través de la costa hasta la desembocadura del río Vinalopó.

Los participantes pudieron disfrutar de la observación de algunas de las especies ornitológicas típicas de este sector del litoral como vuelvepiedras, gaviotas picofinas y cabecinegras o charranes patinegros, además de la biodiversidad botánica que se ve gravemente limitada por la proliferación, en algunas zonas, de especies botánicas invasoras como el agave y el carpobrotus, también conocido por uña de león. Durante el recorrido algunas personas han recogido los residuos que se encontraban a su paso.
En un plano reivindicativo los participantes han acudido con sus pancartas a las inmediaciones de la N-332 en concreto a uno de los puntos de parada de vehículos afectados por la retirada de papeleras en todo el parque natural decidida por la Consellería de Medio Ambiente el pasado mes de abril. Una medida que levantó la indignación de los grupos ecologistas que llevan años denunciando el impacto de los residuos generados por los usuarios de esta vía y la más absoluta inacción de las administraciones en la retirada de los mismos que acaban fragmentándose y degradando los humedales adyacentes a esta vía.

Los ecologistas recuerdan que el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de las Salinas de Santa Pola establece que se debe implementar un plan de minimización de impactos y de integración paisajística y que pese a que han transcurrido más de 15 años desde la aprobación definitiva de esta legislación ni el Ministerio de Transportes ni la Generalitat Valenciana han tomado ninguna medida correctora.
Las organizaciones denuncian que tras 35 años desde que se aprobó la declaración del Parque Natural de las Salinas de Santa Pola, el estado de degradación y abandono que sufre éste se agudiza día a día. Un humedal de gran valor ambiental que acoge ecosistemas y especies singulares que es atravesado de norte a sur por una carretera con una gran intensidad de tráfico, soportando una enorme presión antrópica y donde ni siquiera existe señalización viaria de que se está atravesando un parque natural o ningún tipo de instalaciones para la recogida de basuras y donde los residuos arrojados desde los vehículos o los restos de accidentes se pudren en los fondos de charcas y saladares.

