20 años de charca de La Manzanilla

 

Charca de La Manzanilla en 2016 (S. Arroyo)
Charca de La Manzanilla en 2016 (S. Arroyo)

Este verano se cumplen 20 años de la creación de la charca de La Manzanilla, un ilusionante proyecto de restauración ambiental mediante el cual transformamos en un  humedal un terreno,  adquirido por AHSA en 2005, de apenas 15.000 m2 y profundamente degradado por el vertido de basuras y residuos.  Su cercanía al azarbe Ancho, el más caudaloso de los tres  principales cauces de Los Carrizales que bordea por el este la parcela, y su ubicación en una de las zonas más bajas de este espacio natural, lo convertían en un lugar idóneo para el proyecto.

Para sufragar los gastos de los trabajos de restauración contamos con una subvención de una entidad bancaria y el apoyo material del Ayuntamiento de Elche que retiró todos los residuos allí vertidos, además de donar plantas para las labores de revegetación del entorno, procedentes del  vivero de planta autóctona del Clot de Galvany. Para la redacción del Estudio de Impacto Ambiental contamos con la colaboración de nuestro compañero Vicente Gozálbez. El proyecto consistió en, una vez retirados los residuos, rebajar la cota del terreno una media de 1’30 m., también se perfilaron 4 isletas para favorecer la nidificación de aves y se conformó una mota perimetral con el material extraído que también estaba parcialmente degradado, principalmente por escombros que habían sido vertidos en los escorredores ( zanjones de drenaje agrícola) de la parcela. Estos terrenos  habían quedado abandonados  hacía décadas tras quedar segregados de una gran finca agrícola tras la construcción del Canal de Riegos de Levante, infraestructura que bordea La Manzanilla por el oeste y lleva agua desde la desembocadura del río Segura hasta El Hondo. Para dotar de recursos hídricos que aseguraran una lámina de agua permanente al nuevo humedal, se estableció una conexión hidráulica con el azarbe Ancho, regulada con una compuerta. Finalmente se construyó un observatorio de aves con madera ecológica para el seguimiento ornitológico y el uso público del espacio. En este enlace puedes ver un pequeño video sobre los trabajos de creación de la charca de La Manzanilla: https://vimeo.com/1119500567?fl=pl&fe=sh

Movimiento de tierras para la realización de la charca (S. Arroyo)
Movimiento de tierras para la realización de la charca (S. Arroyo)

Debido al intenso movimiento de tierras efectuado y con el fin de acelerar el proceso de revegetación natural se procedió a la plantación de diferentes especies  adaptadas al medio salino de esta zona, como taray o junco común, también se sembró con semillas de salicornia recogidas en saladares del entorno. Además se favoreció la propagación de macrófitos plantando Ruppia maritima en el lecho de la charca. En la zona perimetral de la parcela se plantaron moreras y olmos comunes, esta última especie duramente castigada por la grafiosis en toda Europa, pero que en el sur de Alicante aún se mantiene en algunas zonas, las moreras no acabaron prosperando debido a la alta salinidad de los suelos, sin embargo, cuatro ejemplares de olmo lograron adaptarse.

Jornada de repoblación en enero de 2007 (S. Arroyo)
Jornada de repoblación en enero de 2007 (S. Arroyo)

Durante estos años numerosas especies de aves acuáticas han recalado en la charca de La Manzanilla, algunas de ellas para nidificar, como la cigüeñuela que lo lleva haciendo cada año desde 2007  o de forma más testimonial la cerceta pardilla,  criando una pareja en 2009 y 2010, precisamente en unos momentos en que su población  empezaba a encontrarse bajo mínimos. En esos primeros años era muy frecuente la presencia de la especie, pensamos que vinculada con el pequeño núcleo que nidificaba en el cercano Hondo de Amorós.  Aunque hace tiempo que la pardilla es muy escasa en ambos humedales, siendo la última cita de la especie en La Manzanilla en la primavera de 2024.

La actuación, además del objetivo de regenerar una zona degradada mediante la creación de un humedal, sirvió de ensayo para la viabilidad de este tipo de proyectos de creación de humedales en otros sectores de terrenos degradados o de escaso valor agrario en Los Carrizales.  Fruto de esta inercia, en 2010 se inició el proyecto de restauración de la charca de El Prado, en esta ocasión con ANSE y la familia de Juan Miguel Montaner, propietaria de los terrenos, como socios.  Lamentablemente la falta de fondos sólo nos ha permitido transformar en humedal la mitad de los 40.000 m2 con que cuenta la finca.

Cerceta pardilla con un pollo en la charca e la Manzanilla (S. Arroyo)
Cerceta pardilla  en la charca de La Manzanilla (S. Arroyo)

Estos años no han estado tampoco exentos de dificultades como el incendio intencionado que asoló su perímetro en mayo de 2008 y abortó el intento reproductor de 2 pp. de cerceta pardilla que en esas fechas estaban realizando el cortejo en La Manzanilla, el contencioso judicial por las lindes de la parcela, que naturalmente perdimos, con nuestros vecinos de Riegos de Levante, los robos de las puertas metálicas de la entrada de la finca o los recurrentes vertidos de basuras, impacto que cada vez se agudiza más en Los Carrizales. Con el paso de los años y  la evolución propia del humedal, el carrizo acabó cubriendo la mayor parte de la lámina de agua original, por lo que el año pasado tuvimos que realizar labores de desbroce de la vegetación palustre, contando con el apoyo económico del Proyecto Life Cerceta Pardilla.

En definitiva, aprovechamos  este veinte aniversario para  echar una pequeña mirada atrás y recordar este  proyecto que todavía sigue adelante y que nos enorgullece a todas las personas que estamos conectadas con el maltratado medio natural de nuestras comarcas sudalicantinas.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll al inicio