
A finales del pasado mes de mayo el Ayuntamiento de Torrevieja sometió a información pública una modificación del Plan General del municipio mediante la que se pretende recalificar a urbanizable un sector de 29 hectáreas así como aprobar el plan parcial para urbanizarlo, estos terrenos son uno de los escasos suelos no urbanizables que se sitúan en torno al humedal protegido de la laguna de Torrevieja y a la franja litoral de Torrevieja.
Una propuesta urbanizadora que ha contado con el firme rechazo de AHSA que ha formalizado ante el Ayuntamiento de Torrevieja unas alegaciones en las que reclama que debe de mantenerse la actual clasificación de suelo no urbanizable, una oposición que ya se cristalizó hace más de veinte años, concretamente en julio de 2004, con la presentación de alegaciones en contra, reclamando que no se reclasificara el sector y que se mantuviera como suelo no urbanizable por el negativo impacto territorial y ambiental que tendría su urbanización sobre la Laguna de Torrevieja y su entorno y por el papel que estos terrenos juegan en la necesaria conexión ecológica entre la laguna de Torrevieja y el espacio marino protegido de Cabo Roig a través de los terrenos de La Ceñuela y de los ambientalmente valiosos suelos no urbanizables de Lo Ferris.

El proyecto urbanístico contempla construir en torno a 1.350 viviendas distribuidas en bloques de hasta 8 plantas para alojar a una población de más de 3.300 habitantes en la cuenca hidrológica y paisajística de la Laguna de Torrevieja, disponiéndose además en su área de reparto equipamientos completamente ajenos a usos ambientales, como equipamientos educativos ordinarios, tanto en la zona de amortiguación de impactos en torno a la Laguna de Torrevieja, como en el suelo no urbanizable de refuerzo del litoral que define el vigente PATIVEL.
Los ecologistas sostienen que lo que ya se expuso hace más de veinte años adquiere en la actualidad aún mayor vigencia: es inaceptable que se sigan impulsando desde el Ayuntamiento de Torrevieja actuaciones urbanísticas extensivas que consumen masivamente el territorio y que van a afectar negativamente a los principales activos territoriales y ambientales de la ciudad, el Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja y los suelos no urbanizados de su franja litoral.
En sus alegaciones Amigos de los Humedales advierte de la importancia de la conectividad de los terrenos afectados por el proyecto y recuerda que que forman parte de un corredor territorial de la infraestructura verde regional y que quedan afectados por la peligrosidad geomorfológica de varias vaguadas o barrancos de fondo plano que desaguan en la laguna de Torrevieja.

Una modificación y un plan parcial que según AHSA se enmarcan en el insostenible paradigma de crecimiento masivo residencial que tanto daño ha hecho al territorio, al medio ambiente y al paisaje de Torrevieja y del Parque Natural de las Lagunas, apostándose por seguir urbanizando el entorno de dicho Parque Natural, un planteamiento absolutamente desfasado en relación a la nueva cultura del territorio que debiera impulsar el Ayuntamiento de Torrevieja. Una lamentable muestra más de los procesos de especulación urbanística que terminan colmatando el territorio con enormes urbanizaciones que a la larga van a suponer una carga inasumible para el municipio y que suponen, contrariamente a lo señalado en la memoria de la versión inicial del plan parcial, ayudar a generar un continuo urbano o conurbación entre Torrevieja y Orihuela Costa.

