
En la actualidad se nos puede hacer muy difícil imaginarnos que el morito estuvo durante cerca de 50 años extinguido como reproductor en la península ibérica con escasas y contadas observaciones durante ese periodo. La recuperación de la población del morito común se produjo, en los años 90, de forma natural sin que mediara ningún programa de reintroducción, con mucha probabilidad con aves procedentes del este de Europa. La primera localidad de cría conocida tras décadas de extinción fue La Albufera, donde nidificaron 2 parejas en 1993 y 1 más al año siguiente (Anuario Ornitológico de la Comunidad Valenciana), no volviendo a nidificar allí hasta 2011 (Generalitat Valenciana).

En 1996 se reproducen 7 parejas en las marismas del Guadalquivir y 4 en el delta del Ebro, a partir de ese año se consolidan ambas poblaciones reproductoras, aunque mientras en Doñana se multiplica el número de parejas nidificantes con 3.463 parejas en 2007 y alcanzando un máximo de 7.800 parejas en 2015 (Datos proporcionados por el Equipo de Seguimiento de Procesos Naturales de Doñana-CSIC), en el delta del Ebro la progresión es mucho mas modesta, alcanzando las 119 parejas en 2009 (Mañez y Rendón, 2009 ). La consolidación de la población reproductora de Doñana es el verdadero motor de la recuperación del morito en el Mediterráneo occidental, facilitando la instalación de nuevas colonias en diferentes enclaves tanto de Europa como del norte de África y donde se inicia un programa de anillamiento que proporcionará una importante información sobre la biología, movimientos y dispersión de la especie. En Alicante nidifica por vez primera en 1997 (2 parejas) en una colonia de ardeidas situada en un humedal del interior de las salinas de Santa Pola.
En 2009 nidifica por vez primera en El Hondo (42 parejas), también en una colonia de ardeidas, aumentando en años posteriores de forma sostenida el contingente reproductor llegando a 996 parejas en 2024 (Generalitat Valenciana). A partir de su consolidación en El Hondo y la instalación de una colonia en el Hondo de Amorós en 2013, los moritos comienzan a frecuentar los cultivos de la huerta tradicional, siendo ahora una estampa tradicional en este medio agrícola.

Desde 2001 en que se leyó la primera anilla de morito en las salinas de Santa Pola, un ejemplar marcado en 1997 en Doñana, se han controlado 78 moritos que portaban anillas de lectura a distancia, procediendo 43 aves de las Marismas del Guadalquivir, 25 de La Camarga (Francia), 4 de Argelia, 2 de la Marjal de Pego, 1 de la Marjal de los Moros, 1 de La Albufera y 1 de Italia. Como anécdota comentar la observación de un morito marcado con anilla amarilla compatible con un programa de anillamiento de Rumania pero que al final no pertenecía a éste por lo que podría ser de otro programa que no estuviera dado de alta en la página web de cr birding. La mayor parte de los parajes donde han sido controlados los moritos observados en Alicante, están en la península ibérica, tan solo una observación en Marruecos y varias en La Camarga y su entorno de aves anilladas allí. Con respecto a la edad, la gran mayoría de las aves no supera los 10 años, tan solo 7 de ellos la superaban, siendo la más longeva un ave marcada en Doñana en 2004 y observada en El Hondo en 2023.
Bibliografía:
Anuarios Ornitológicos de la CV 1988-1994 Estación Ornitológica de l’Albufera (SEO/BirdLife). Valencia
Generalitat Valenciana (1988-2023) Censos de Aves acuáticas invernantes y nidificantes en la Comunitat Valenciana.
Mañez, M. & Rendón M.(Eds) (2009). El Morito, la Espátula y el Flamenco en España. Población en España y método de censo. Pp 12-32. SEO/Bird Life. Madrid.

