
Esta mañana, en compañía de Jacobo Ramos, en El Hondo hemos podido leer la anilla y fotografiar a un viejo conocido, el correlimos menudo SNH (el código que lleva grabado en una de las anillas que porta). El primer contacto se remonta a noviembre de 2018 cuando Jacobo lo fotografió en un bonito bando de correlimos y cuando supimos que había sido anillado el año anterior como juvenil en la estación ornitológica de Revtangen al sur de Noruega. Desde entonces hemos coincidido hasta en 10 ocasiones tanto en el cabo Cervera como en la cercana laguna de La Mata, siendo las últimas observaciones el pasado invierno, en diciembre en La Mata y en enero en cabo Cervera.

Es posible que los bajos niveles de la laguna de La Mata y la escasez de artemia salina asociada a la alta salinidad que provoca esta situación, le haya animado a venirse al Hondo, donde los barrillos que se adueñan estos días de la zona de La Reserva atraen a centenares de limícolas de diferentes especies.
Llama la atención la fidelidad de esta pequeña limícola de poco más de 20 gramos de peso a su área de invernada en el sur de Alicante, una especie que tiene sus áreas de reproducción más cercanas en el Ártico escandinavo pero que se extienden por la tundra hasta los confines orientales del continente euroasiático en la peninsula de Chutkovski. Aunque la mayor parte de sus congéneres de las zonas más occidentales de su área de reproducción inverna en el África transahariana.

Hace unos días Jacobo fotografió en El Hondo otro menudo anillado en Noruega, un ejemplar anillado en 2016 como adulto en la Reserva Natural de Makkevika en la isla de Giske, en el centro sur de Noruega. Con este ejemplar son ya 4 los correlimos menudos marcados con anillas de lectura a distancia y controlados en el sur de Alicante, todos ellos anillados en Noruega.
Texto de Sergio Arroyo Morcillo

