
Con motivo de la celebración del día de las aves los grupos ecologistas Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) y el Grupo Ecologista Maigmó (GREMA) han organizado un recorrido ornitológico reivindicativo en el Clot de Galvany, en el que además de disfrutar y dar a conocer la importante biodiversidad ornitológica que según las organizaciones acoge este humedal, se incidirá también en las amenazas que se ciernen sobre el futuro del paraje.

Durante la jornada los ecologistas explicarán a las personas participantes las nuevas amenazas a la conectividad ecológica del Clot de Galvany, un espacio que ya se encuentra asediado territorialmente por el urbanismo desbocado de Arenales del Sol y sobre todo por las urbanizaciones del Gran Alacant, ya en término municipal de Santa Pola, que continua avanzando imparable hacia el humedal urbanizando la finca de Torre Brissó, una histórica masía con torre que fue derruida en los años 90.
AHSA y GREMA denuncian que al cerco urbanístico existente se añaden los proyectos de varias plantas fotovoltaicas en el entorno de la zona protegida, siendo una de ellas con 120 hectáreas la de mayor extensión de las más de 42 instalaciones de este tipo proyectadas en el termino de Elche. Un proyecto al que han alegado y recurrido en contra los ecologistas y que afectará a suelos agrícolas y forestales situados en la cuenca hidrológica y paisajística de la zona húmeda. A los que habría que sumar otros diez proyectos fotovoltaicos que se tramitan en el entorno del Clot de Galvany, once plantas solares que ocuparían una extensión de 190 hectáreas superando la superficie de la propia zona húmeda (180 hectáreas).

Además, los ecologistas sostienen que esta ocupación masiva del territorio del entorno situado al oeste y al noroeste del humedal puede llegar a inviabilizar la necesaria conexión ecológica entre éste y las sierras situadas al norte del término municipal de Elche y al sur del término municipal de Alicante.
Otra amenaza de la que alertan los ecologistas es el inexplicable bloqueo de la tramitación de la ampliación del Paraje Natural Municipal, iniciada por el Ayuntamiento de Elche en 2018. Las organizaciones recuerdan que la Generalitat modificó en 1998 la ley de espacios naturales para evitar que se incluyeran terrenos de titularidad privada en los parajes naturales municipales lo que se tradujo en que humedales de gran valor como el Fondet de la Senieta y la charca de Balsares quedaran fuera del paraje. No fue hasta 2016 tras la salida del Partido Popular de la Generalitat cuando se anuló esa limitación y los ecologistas solicitaron al Ayuntamiento de Elche la inclusión de todos aquellos terrenos que quedaron sin protección en el momento de la declaración del paraje natural municipal en 2005.

Los ecologistas recuerdan que hace más de un año, con motivo del 20 aniversario de su declaración como paraje natural, reclamaron a la Generalitat su aprobación definitiva. Una medida imprescindible a juicio de los colectivos que además de incluir valiosos humedales dotaría de la necesaria coherencia territorial al ámbito de protección del Clot de Galvany.

