
En los bajíos rocosos del cabo Cervera y sus calas aledañas es muy habitual encontrar diferentes especies de limícolas tanto descansando como alimentándose, los más habituales y numerosos son los correlimos tridáctilos y en menor número pero igual de regular en su presencia están los vuelvepiedras, además de chorlitos grises y zarapitos trinadores aunque la de estas dos ultimas especies se suele reducir a ejemplares solitarios. Estas especies frecuentan otras zonas del litoral sudalicantino tanto rocoso como de playa, sobre todo si en ellas se mantienen los arribazones de posidonia y registran una discreta presencia humana acompañada ya de su inevitable perro, una combinación cada vez más escasa que provoca que también lo sea la presencia de aves en el litoral.

Además de estos limícolas costeros habituales, durante los meses invernales y los pasos migratorios, podemos encontrar bandos mas o menos nutridos de correlimos comunes y menudos con algunos chorlitejos grandes y algún patinegro que en ocasiones pueden sumar mas de 200 ejemplares, algo completamente inusual en otros puntos de nuestras costas. Para los pajareros que llevamos un tiempo asomándonos al mar en el cabo Cervera a los que la regular presencia de limícolas constituye un aliciente, no nos ha pasado desapercibida la excepcionalidad de la situación, aunque durante años había evidencias de que estas aves procedieran de la vecina laguna de La Mata, parecía la posibilidad más plausible, hasta 2019 no obtuvimos claras evidencias de esta relación con la observación en la laguna de La Mata de un correlimos menudo anillado en Noruega y controlado meses después en el cabo Cervera.

Precisamente ese mismo correlimos menudo lo observé el sábado 10 de enero, un par de semanas después de haberlo hecho en la laguna de La Mata, encuadrado en una destacada concentración de límicolas en la que conté 217 correlimos comunes, 64 menudos y varios chorlitejos grandes y un patinegro, además entre ellos se encontraba un falaropo picofino que ha permanecido desde el final del verano en La Mata. Estas observaciones me han animado a escribir estas líneas.

Con respecto al motivo de estos movimientos de limícolas hacia la costa, la cuestión se complica, durante años estaba convencido de que se trataba de falta de alimento disponible en La Mata, provocado por la alta salinidad que en largos periodos ha estado manteniendo este humedal y repercutía en la drástica reducción de la eclosión de los quistes de artemia, base de la alimentación de la mayor parte de la avifauna acuática en este humedal hipersalino. Sin embargo, este año los cambios de la gestión de los niveles hídricos por parte de la empresa salinera. con una importante aportación de agua de mar realizada durante el último año, unido a las lluvias de las últimas semanas, ha provocado un destacado descenso de la salinidad y con ello una masiva eclosión de artemia lo que supone una elevada oferta de alimento y que podamos asistir a una espectacular presencia de avifauna, lo que desactiva la teoría de la falta de alimento.

¿Qué nos queda pues? ¿Molestias a las aves? Es evidente que el provocado por personas no es la causa porque en la costa se centuplica la presencia humana y además en las orillas del humedal aunque hay gente que entra en ocasiones no es muy habitual que ocurra, además La Mata dispone mas de 10 km de orillas donde pueden descansar las aves sin ser molestadas.

¿La presión de los depredadores podría provocar el masivo traslado a la costa de los correlimos? En la laguna de La Mata los depredadores terrestres que puedan amenazar a estas aves acuáticas se reducen a los zorros, que aunque son relativamente abundantes no suponen un peligro para los veloces y nerviosos limícolas. En cuanto a las rapaces que sí son capaces de sorprender a alguno de ellos, es frecuente la presencia invernal de aguiluchos laguneros, águilas calzadas y de forma más esporádica la de halcones peregrinos, aunque al contrario que en otros humedales sudalicantinos como El Hondo la presencia de rapaces no es muy elevada.

Finalmente queda la explicación más sencilla y seguramente la más acertada, que los correlimos comunes, menudos, chorlitejos etc.. acuden a la costa desde la laguna de La Mata para aprovechar un medio que les resulta propicio para descansar y alimentarse.
SERGIO ARROYO MORCILLO

