Category Archives: Agua Amarga

EN ALICANTE LAS ADMINISTRACIONES CONTINUAN CEDIENDO AL CHANTAJE DE AENA BLOQUEANDO LA RESTAURACIÓN AMBIENTAL DEL SALADAR DE AGUA AMARGA, MIENTRAS QUE EN CATALUÑA SE DETIENE LA AMPLIACIÓN DEL AEROPUERTO DEL PRAT Y LA DESTRUCCIÓN DE PARTE DEL DELTA DEL LLOBREGAT

Saladar de Agua Amarga y aeropuerto del Alicante – Elche  (S. Arroyo)

El pasado mes de enero, AHSA presentó un escrito ante la Consellería de Transición Ecológica pidiendo la ampliación de la superficie inundada en el saladar de Agua Amarga. La constante extracción de agua por parte de la planta desalinizadora, a través de una batería de pozos horadados en la línea de costa, impide desde hace casi dos décadas que se mantenga una lámina de agua en este humedal. Una vez más ha sido ignorada la enésima petición de AHSA para que se apliquen las medidas correctoras contempladas en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de la ampliación de la desaladora de Alicante, que contempla la inundación permanente del Saladar de Agua Amarga. En una notificación remitida por la Dirección General del Medio Natural, se adjunta copia del denominado plan de riegos, donde se contempla la inundación temporal de cerca del 5% de la superficie protegida por el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunitat Valenciana y en el que se especifica que con el mismo se pretende conservar la flora del humedal pero evitar la presencia de aves acuáticas en el mismo.

AMIGOS DE LOS HUMEDALES PIDE QUE SE AMPLÍE LA ZONA INUNDADA DEL SALADAR DE AGUA AMARGA

LOS ECOLOGISTAS DENUNCIAN LA DEGRADACIÓN DE LA ZONA HÚMEDA POR EL IMPACTO CAUSADO POR EL FUNCIONAMIENTO DE LA DESALADORA

Saladar de Agua Amarga en septiembre de 1994 (L. Fidel)

La Asociación de Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) se ha dirigido a la Consellería de Transición Ecológica reclamando que se aumente la superficie inundada del Saladar de Agua Amarga.

El grupo ecologista denuncia que desde la entrada en funcionamiento de la Desaladora del Canal de Alicante, este humedal costero mediterráneo que alberga especies faunísticas y botánicas de alto valor ambiental, protegidas tanto por la legislación autonómica, como nacional y europea, se encuentra gravemente afectado por los efectos de la extracción de agua de la capa freática, impidiendo que se mantenga una lámina de agua, incluso tras periodos de intensas lluvias, con el consiguiente impacto sobre las especies de fauna asociadas a medios hipersalinos, especialmente las aves acuáticas.

AHSA pide a la Consellería y a la MCT que se mantengan los niveles de agua en el saladar de Agua Amarga

Esteros inundados en Agua Amarga el 11 de junio (S. Arroyo)

Desde mediados del mes de mayo, ornitólogos de AHSA han detectado la presencia continuada de una pareja de cerceta pardilla Marmaronetta angustirostris en el saladar de Agua Amarga, una especie catalogada como “En Peligro Crítico” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas y que es objeto de un proyecto de conservación por parte de la Generalitat Valenciana.

Además se han detectado la nidificación de otras especies de aves acuáticas protegidas, entre las cuales se encuentran 8 parejas de cigüeñuela Himantopus himantopus,  4 parejas de avoceta Recurvirostra avosetta, 5 parejas de charrancito Sternula allbifrons y una pareja de tarro blanco Tadorna tadorna, todas estas especies forman parte del Anexo IV de la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, en el que se incluyen las especies que serán objeto de medidas de conservación especiales en cuanto a su hábitat con el fin de asegurar su supervivencia y su reproducción en su área de distribución. Además una de ellas, el charrancito está catalogado como “Vulnerable” en el Catálogo Valenciano de Especies de Fauna Amenazadas.

Cercetas pardillas en el saladar de Agua Amarga

Cercetas pardillas en el Saladar de Agua Amarga (M.A. Pavón)

Esta semana, nuestro compañero Miguel Ángel Pavón avistó dos cercetas pardillas Marmaronetta angustirostris en el Saladar de Agua Amarga. Se trataba de una pareja, macho y hembra, que llegaron volando al atardecer a uno de los charcones que se encuentran inundados. Durante unos minutos estuvieron nadando y comiendo en el charcón. Al cabo de un rato se subieron a una mota para, al poco, pasar al charcón contiguo y continuar nadando por éste. En el momento de salir del agua, Miguel Ángel pudo comprobar que no portaban anillas.